Los cruceros comparados
Son los dos paseos en barco clásicos por la ciudad en Estocolmo, y navegan en direcciones opuestas. Uno va hacia el este, alrededor de una isla verde de parques y museos. El otro va hacia el sur y el oeste, bajo los puentes de carretera y de tren que unen las islas de la ciudad.
No tienen casi nada en común aparte de la audioguía en español. El precio es casi el doble en el más largo y las condiciones de reserva son bastante distintas, así que conviene leer las dos antes de decidir.
1Por dónde navega cada barco
El paseo por el canal real rodea Djurgården, la isla que pertenece a la familia real desde el siglo XV. El anuncio habla de vistas al Palacio Real, al Museo Vasa, a Skansen y al parque de atracciones Gröna Lund, además de las orillas de Södermalm y Östermalm. El canal es de 1834. Es el lado verde y bajo de Estocolmo.
El paseo por los puentes sale de delante del Grand Hôtel, pasa por Skeppsholmen y recorre Södermalm bajo el Skanstullsbron. Sigue bajo los puentes de la autopista de Essingeleden, con vistas a Stora Essingen y Lilla Essingen, y vuelve por Hammarby Sjöstad y Djurgården. El anuncio cuenta doce puentes. Stromma, cuyo paseo desde el mismo muelle coincide con este, añade que el barco cruza la esclusa entre el Báltico y el lago Mälaren.
2Tiempo y precio
El paseo por el canal real dura una hora y cuesta desde 18 €. El de los puentes dura 2 horas y 15 minutos y cuesta desde 34,10 €. Por minuto en el agua, los dos salen casi igual, así que la pregunta real es cuánto de tu día quieres dedicar a un barco.
Una hora cabe entre dos museos. El más largo se come casi una mañana o una tarde, sobre todo si sumas los 15 minutos de antelación que pide el anuncio.
3La letra pequeña es donde más se diferencian
El anuncio del canal real se cancela gratis hasta 24 horas antes. El de los puentes no es reembolsable desde el momento de la reserva. En una ciudad donde el tiempo cambia rápido, eso es un coste real.
El embarque también funciona distinto. Para el canal real eliges el día mismo entre dos muelles, Skeppsbron junto al monumento a Gustav III o Nybroviken junto al parque Berzelii. Para los puentes hay un solo muelle, Strömkajen, y el bono de Civitatis no te sube a bordo: tienes que esperar el correo del equipo local con un código QR.
Los dos figuran como no accesibles en silla de ruedas. Stromma dice que uno de los barcos de su paseo por los puentes admite una silla de ruedas manual, según el nivel del agua, pero el anuncio no promete nada de eso.
4Comentarios y comodidad
Los dos anuncios en español incluyen audioguía en español y nada más. Red Sightseeing, que aparece en el anuncio del canal real, dice que su audio viene en varios idiomas sin decir cuáles. Stromma, en cambio, describe su paseo equivalente por los puentes como guiado en inglés, así que en el de los puentes conviene confirmar el idioma.
Cada barco tiene una cafetería donde pagas lo que consumes. Ningún anuncio describe la cubierta. Stromma dice que la mayoría de sus barcos tienen solo unas pocas plazas fuera, en la popa, así que en el recorrido largo cuenta con mirar a través de las ventanas.
5Cuál reservar
Primera visita, dos o tres días en la ciudad: el canal real. Es barato, corto, reembolsable y enseña la parte de Estocolmo que la mayoría ha venido a ver.
Segunda visita, o si te gustan los puentes, las esclusas y cómo encaja una ciudad: el de los puentes, reservado cuando el pronóstico esté claro. Los dos puntúan 7,8, con 72 y 68 opiniones, así que las valoraciones no te sacarán de dudas.
Si ninguno te convence y tienes dos horas, el paseo por el archipiélago desde 33,50 € deja la ciudad atrás y tiene guía en directo.
